El golpe de la inflación aumentó la pobreza en España en 2023 hasta superar los niveles prepandemia | Economía

España dio un paso atrás en materia de igualdad y justicia social en 2023. La pobreza volvió a aumentar hasta niveles superiores a los de 2019, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida publicada este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). De esta forma, el porcentaje de población en riesgo de exclusión social alcanzó el 26,5%, cinco décimas por encima de 2022 y tres décimas más que antes de la pandemia. Además, el porcentaje de personas que presentan una situación de carencia materia y social grave también aumentó en más de un punto, hasta alcanzar al 9% de los encuestados. Es la peor cifra desde 2014, cuando arranca esta serie.

En 2023 se notó con fuerza el impacto de la inflación, que incluso con las bajadas de impuestos y ayudas en las facturas de la luz y gas, engrosó el porcentaje de hogares que sufrieron algún tipo de privación de una lista de 13 necesidades. El número de personas que no pudo permitirse una comida de carne, pollo o pescado al menos cada dos días repuntó del 5,4% al 6,4% en un año. Además, uno de cada cinco hogares no pudo mantener su vivienda a una temperatura adecuada. Se trata del peor dato de la serie histórica (20,7%), incluso superior al del año en que pegó de lleno la crisis energética.

Pese a que la renta media por hogar aumentó con fuerza en este periodo hasta alcanzar un nuevo máximo―un 8,1%, hasta los 34,821 euros de media—, la mejora no fue suficiente para compensar todos los desequilibrios en materia de precios y la constante subida de tipos. Según los datos del organismo estadístico, uno de cada diez hogares sufrió algún retraso en los últimos 12 meses en el pago de la hipoteca, el alquiler, los recibos o en compras a plazos. Y un tercio de la población fue incapaz de salir de vacaciones al menos una semana al año por no tener el dinero suficiente para hacer frente al gasto.

Las entrevistas con las que se elabora este indicador se hicieron entre febrero y mayo de 2023, en un momento en el que la inflación estaba entre el 6% y el 3%, en el que los bancos centrales seguían con una política monetaria restrictiva y en el seguía habiendo gran incertidumbre por la guerra de Ucrania. En este contexto, el dato más alentador surgía del mercado de trabajo, que desde la reforma laboral ha mostrado un buen comportamiento hasta fulminar su récord de empleo con 783.000 ocupados más en 2023 y una tasa de paro del 11,7%. De hecho, el porcentaje de población con baja intensidad en el empleo —personas de entre 18 y 64 años que trabajó menos del 20% de todo su potencial de trabajo durante el año— es uno de los pocos indicadores de la encuesta que mejora, alcanzado su mejor dato de la serie: un 8,4%.

En cualquier caso, tener un trabajo remunerado no evitó que miles de familias se vieran en apuros. De hecho, casi el 17% de los ocupados estuvo en riesgo de pobreza o exclusión social. Sin embargo, la peor parte ha sido para las personas en paro: más de la mitad de ellos se encontraron en una situación de vulnerabilidad, lo que supone más de un millón y medio de personas si se considera que para el cierre de 2023 el país registró 2.830.600 desempleados, según las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA).

Sigue toda la información de Economía y Negocios en Facebook y X, o en nuestra newsletter semanal

La agenda de Cinco Días

Las citas económicas más importantes del día, con las claves y el contexto para entender su alcance.

RECÍBELO EN TU CORREO

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

_

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *