La 61ª Asamblea General Ordinaria de la Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) dejó como resultado una nueva Junta Directiva para el período 2026-2027, encabezada por Javier Atala. La renovación ocurre mientras el sistema financiero hondureño atraviesa cambios en materia de crédito, servicios y transformación tecnológica.
De este modo, Atala asumirá la representación del gremio durante los próximos dos años, en una etapa en la que las entidades financieras afrontan cambios relacionados con los hábitos de los usuarios, la incorporación de nuevas tecnologías y la evolución de los servicios bancarios. La agenda de la asociación contempla asuntos como la educación financiera, los medios de pago, la innovación y el desarrollo sostenible de la actividad.
Así queda integrada la nueva directiva
La renovación de la estructura de la AHIBA incorpora representantes de distintas instituciones bancarias del país. Junto a Javier Atala, la Junta Directiva estará conformada por Mario Agüero, como primer vicepresidente; Carlos Handal, segundo vicepresidente; César Zavala, secretario; Walter Mejía, tesorero; María del Rosario Selman, vocal 1; Francisco Llanes, vocal 2; y Eurípides Calix, vocal 3.
Asimismo, la Asamblea rindió homenaje a la gestión de Manuel Venancio Bueso, al frente de la presidencia en el lapso 2023-2026. Dicho relevo da inicio a una etapa inédita para la institución, la cual persistirá en su intervención dentro de los temas fundamentales vinculados al sector bancario y su contribución al desarrollo económico de hondureña.
El sector bancario en Honduras presenta un balance diverso
Durante la Asamblea se trataron diversos temas, entre ellos la evolución de los principales índices del sector bancario del país. Por un lado, la expansión de los créditos mostró una velocidad más pausada, mientras que, por otro lado, distintas entidades experimentaron un incremento en sus ganancias y en su solvencia.
Los resultados reflejan un sector capaz de conservar su músculo financiero a la vez que hace frente a un escenario de transformaciones en el consumo y en la manera en que los usuarios emplean las prestaciones bancarias. Para las instituciones, esto se traduce en satisfacer las demandas actuales sin descuidar cuestiones vinculadas con la firmeza y el equilibrio de sus actividades.
La progresión del financiamiento constituye igualmente uno de los factores que habrá que vigilar a lo largo de la nueva etapa, sobre todo debido a su vínculo con la dinámica productiva y el desempeño de la economía interna.
Atala plantea una agenda de diálogo para el sector
Luego de resultar electo, Javier Atala subrayó su propósito de colaborar estrechamente con los organismos que integran la organización con la finalidad de impulsar el desarrollo y consolidación del sistema bancario hondureño.
Su planteamiento incorpora también la relación entre el sector financiero y otros actores de la economía. La coordinación con autoridades, empresas y diferentes sectores productivos será relevante para abordar asuntos que trascienden la operación de los bancos y que tienen incidencia en el desarrollo económico del país.
Bajo esta perspectiva, la presidencia de la AHIBA estará vinculada tanto con los asuntos propios de la industria como con las conversaciones que se desarrollen alrededor de su participación en la economía nacional.
Nuevas necesidades transforman los servicios financieros
El comportamiento de los usuarios ha evolucionado conforme los servicios bancarios integran una mayor cantidad de canales digitales y opciones para efectuar transacciones. Dicha transformación ha propiciado demandas inéditas en términos de agilidad, accesibilidad y protección, al tiempo que sitúa a las instituciones ante nuevos retos.
Los canales de pago reflejan de manera muy evidente esta clase de transformaciones. La llegada de herramientas tecnológicas transforma la ejecución de transacciones y demanda una constante evolución por parte del sector bancario.
Junto con el avance de la tecnología, la educación financiera conserva un rol fundamental. La disponibilidad de una mayor variedad de productos y recursos exige que los consumidores posean la formación adecuada para elegir con conocimiento de causa sobre su patrimonio.
Durante el período 2026-2027, estos asuntos formarán parte de una agenda gremial que deberá responder a la evolución de la banca y a las condiciones económicas del país. La gestión de Javier Atala comenzará así en una etapa marcada por cambios en la industria, nuevas formas de interacción con los usuarios y la necesidad de mantener una visión de largo plazo sobre el desarrollo del sistema financiero hondureño.
